Los internos del penal de Quencoro, en la región Cusco, esperan con ansias la llegada del papa Francisco al Perú, este 19 de enero. Ellos han elaborado una casulla -prenda usada por sacerdotes para celebraciones religiosas- a fin de que sea entregada al Sumo Pontífice.

Esta prenda, que tomó tres meses en ser elaborada, ya ha sido enviada a Lima para que sea entregada a Su Santidad en la base aérea Las Palmas, donde se celebrará una multitudinaria misa.

Además de la casulla, elaborada en seda blanca y lana de alpaca, se confeccionó un gorro papal y un palio o banda que va colgada sobre la casulla. Estos tres elementos fueron adornados con motivos andinos e iconografía cusqueña a manera de distinción.

“Estos presentes fueron elaborados dentro de los talleres de confección con que cuentan los establecimientos penitenciarios, su estándar es de alta calidad y será una digna muestra del arte y de todo lo que pueden hacer los internos”, aseguró Marco Cuéllar, director del penal de Cusco.