Contundente 3-0 en un duelo brindado a los 500 partidos de Xabi Prieto Andrés Fernández, retirado en camilla, puede sufrir una grave lesión de rodilla

Todo va cambiando poco a poco en la Real Sociedad, como en cualquier equipo de fútbol, como ocurre en la vida misma. Se fue Yuri, se irá pronto Vela, llegan nuevos fichajes, ascienden chavales, hasta cambia Anoeta, con su fondo sur cerrado por obras para borrar al fin del estadio sus incómodas pistas de atletismo. Todo cambia salvo Xabi Prieto, escribano de la historia moderna del club, perenne con sus 500 partidos de ‘txuriurdin’ que la Real celebró este viernes por todo lo alto. Es eterna su clase, envidiable su salud e inquebrantable su compromiso, en las buenas como ahora y en las malas, de las que con orgullo e insistencia se sobrepuso.

Previó la Real un emotivo homenaje a tan redonda efeméride de su capitán, con un bello aplauso de toda la grada en el minuto ’10’, su dorsal, el que el propio presidente le animó a heredar con el equipo aún en Segunda para simbolizar su liderazgo. La verdadera fiesta, sin embargo, la pusieron Xabi Prieto y sus compañeros con un partido colosal frente a un Villarreal deprimente. La primera parte del choque no se borrará fácilmente de la mente de los aficionados locales.

Frente a la felicidad donostiarra, que se va al parón con seis puntos de seis posibles, la decepción castellonense, justo en el extremo contrario, con el cero inamovible en su casillero de puntos. Sus numerosas bajas (Mario, Rukavina, Bonera, Bruno, Soriano…) no justifican la pésima imagen mostrada en Anoeta, un campo que en los últimos años había sido una mina de puntos para ellos.

Problemas en el Villarreal

La lesión de Rukavina en el calentamiento forzó a Escribá a improvisar una defensa extraña. Ese fue uno de los problemas del cuadro amarillo, pero ni mucho menos el único. El balón fue ‘txuriurdin’ desde el primer momento, con Illarra y Xabi Prieto imponiendo su magisterio y el generoso aporte de Odriozola y Rodrigues por las bandas, las dos últimas perlas de Zubieta.

La cascada de goles que se precipitó sobre Anoeta fue una consecuencia lógica de lo que se veía sobre el campo. Primero Willian José abrió la lata en un córner peinado por Xabi Prieto. Andrés detuvo su primer remate, pero nada pudo hacer en el segundo. El guardameta, el mejor de los visitantes, salvó un par de veces la vida a su equipo antes de que el propio capitán lograra el segundo en otro saque de esquina.

Juanmi iba a poner el broche a una primera parte perfecta en la jugada en que Andrés se lesionó. Saltó para intentar parar la vaselina del ex del Málaga, tras un pase medido de Aritz Elustondo al sacar rápido una falta en su propio campo, y su rodilla quebró. Las sensaciones fueron tan malas como las que ya ha vivido el club con Sergio Asenjo. Muy mala pinta.

La segunda parte fue un trámite

Con Barbosa ya en el campo, el Villarreal mostró una imagen mucho mejor en la segunda mitad. Influyó que la Real bajó claramente el pistón, pero sobre todo que Trigueros empezó a tomar contacto con la pelota y que Castillejo encontró huecos a la espalda de Odriozola para hacer daño. La Real, sin embargo, apenas pasó apuros, ya no para conservar su resultado, ni siquiera para evitar algún gol aislado.

Las mejores ocasiones en el segundo tiempo, de hecho, volvieron a ser para el equipo de Eusebio. Vela, que entró desde el banquillo con muchas ganas de agradar, fue el más peligroso de los delanteros donostiarras, obligando a esforzarse en un par de ocasiones a Barbosa. Anécdotas en una segunda parte que fue un trámite, porque la Real ya había hecho todo su trabajo en la primera mitad. Y de qué manera.

LA PREVIA:

Una de cal y otra de arena para Real Sociedad y Villarreal en la primera jornada de LaLiga Santander. Los vascos ganaron y lo hicieron en un gran partido, los amarillos cayeron ante el Levante en una de las sorpresas del día.

Real Sociedad

El partido en Balaídos fue sin duda el más bonito y vibrante de la primera jornada. El Celta comenzó ganando, pero la Real acabó remontando y se llevó tres puntos que le permiten arrancar con buen pie. Cierto es que los locales concedieron demasiado, pero las sensaciones en San Sebastián son buenas y esperan refrendarlas en el estreno esta temporada ante los suyos.

Eusebio ya ha dejado claro que lo funciona poco se debe tocar, por ello, apostará por la continuidad en el equipo. Aun así, el gran papel de Juanmi, que fue clave en la remontada en los 25 minutos que jugó, le pueda hacer entrar al once titular. La duda para el técnico blanquiazul está en quién sentar para darle entrada.

AS a seguir: Juanmi. Tras su gran partido contra el Celta no cabe otra posibilidad que su titularidad. Si sigue de dulce será vital.

Villarreal

Un recién ascendido como el Levante aguó el estreno del Villarreal en la temporada. Los amarillos jugarán su segundo encuentro seguido fuera de casa, su estadio sigue en obras, por lo que no tendrán la presión que podría llegar desde la grada si el partido se tuerce. Las sensaciones no fueron buenas en el Ciudad de Valencia y deben corregirlas para mirar la temporada con optimismo.

La baja de Roberto Soriano fue un gran punto débil de los amarillos en la primera jornada, y Escribá debe intentar minimizarlo. El compañante de Bacca es uno de los puestos que también tiene en mente el adiestrador amarillo. El mal partido de Enes Unai podría sacarle del once.